- Las oficinas directivas de empresas en Latinoamérica registran apenas 15% de participación femenina y solo el 11% de las compañías tiene como gerente principal a una mujer según el BID.
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La iniciativa gremial apoyada por la Cámara Chileno Peruana de Comercio busca generar espacios de intercambio que conecten emprendimientos liderados por mujeres jóvenes.
América Latina enfrenta una paradoja preocupante: mientras las mujeres representan más del 50% de la población y han demostrado capacidades de liderazgo en múltiples industrias, su participación en cargos directivos sigue siendo marginal. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, las oficinas directivas de empresas en la región registran apenas 15% de participación femenina, y solo el 11% de las compañías tiene como gerente principal a una mujer.
Más alarmante aún, datos de Global Leader de Target Gender Equality revelan que solo el 4% de los CEO en América Latina son mujeres, reflejando barreras estructurales que limitan el acceso de talento femenino a posiciones de toma de decisión estratégica.
En este contexto, la Cámara Chileno Peruana de Comercio formó parte de la I Cumbre de Mujeres Empresarias de la Alianza del Pacífico, instancia que reunió a representantes del sector público, privado y gremial de Chile, Perú, Colombia, México y Corea. El encuentro tuvo como propósito fortalecer la cooperación regional, promover el liderazgo femenino y conectar ecosistemas empresariales de los países miembros, reconociendo que las redes de apoyo son fundamentales para impulsar emprendimientos en la región.
Las empresas con mayor diversidad de género en sus directorios registran mejores resultados financieros, mayor innovación y mejor clima organizacional. «Incentivar liderazgos femeninos no es solo un tema de justicia social, es una estrategia de competitividad económica.”, explica Patricia Panizo, Gerente General de la Cámara Chileno Peruana de Comercio.
Según Panizo, la clave está en generar espacios concretos donde las mujeres puedan conectarse, compartir experiencias y construir alianzas estratégicas que trascienden fronteras, transformando la colaboración binacional en oportunidades reales de crecimiento empresarial y profesional.
«Cuando las mujeres acceden a posiciones de liderazgo, no solo cambian las estadísticas: cambian las culturas organizacionales, se amplía la visión estratégica y se abren mercados que antes permanecían invisibles. Nuestro compromiso es seguir promoviendo instancias que conecten a nuestras empresas socias y abran oportunidades concretas en la región», finaliza Panizo.




































