Santiago será sede del Red Hat Summit: Connect 2026, el principal encuentro de software open source en América Latina. El 27 de octubre, en el Hotel Mandarin Oriental, los asistentes podrán descubrir las claves para convertir el potencial de la IA en capacidades concretas de negocio, sin quedar atados a decisiones tecnológicas rígidas.
La agenda pondrá sobre la mesa la tríada de IA, soberanía digital y seguridad, junto con
Lightwell, la iniciativa de Red Hat e IBM para proteger la cadena de suministro de software open source.
Conversamos con Andrea Castellanos, sales manager para Chile en Red Hat, para conocer más del valor que tendrá el encuentro y qué pueden esperar los asistentes.
-¿Por qué Red Hat eligió a Chile como una de las sedes de este evento que gira a nivel mundial? ¿Qué particularidades tiene que lo hacen un mercado clave para esta conversación?
Chile cuenta con un ecosistema tecnológico sofisticado, con organizaciones que están avanzando desde la experimentación hacia una adopción más estratégica de nube híbrida, automatización, ciberseguridad, soberanía e inteligencia artificial. Vemos una alta disposición a abordar la modernización tecnológica con una mirada de largo plazo, particularmente en industrias críticas como servicios financieros, retail, energía, minería, telecomunicaciones y sector público.
También es un mercado donde la conversación sobre datos, resiliencia, continuidad operacional y cumplimiento regulatorio tiene una relevancia concreta. Por eso, Chile es un escenario muy pertinente para discutir cómo la IA puede escalarse de forma responsable, sin que las organizaciones pierdan control sobre sus datos, su arquitectura ni sus decisiones tecnológicas.
Que Red Hat Summit: Connect se realice en Santiago reafirma nuestra apuesta por acompañar a las organizaciones locales en esta etapa: no solo en la adopción de nuevas capacidades, sino también en la construcción de una base tecnológica abierta, segura y preparada para evolucionar, con libertad de elegir.
-El lema de este año es “Unlock what’s next”. ¿Qué significa concretamente “desbloquear” para un CIO o director de TI chileno que hoy evalúa escalar IA en su organización?
La tecnología empresarial se ha vuelto cada vez más compleja. Pero con las herramientas, las conexiones y la experiencia adecuadas, puedes abrirte camino hacia el futuro. Llevando esta idea a la realidad de un CIO, “Unlock what’s next” significa convertir el potencial de la IA en capacidades concretas de negocio, sin quedar atrapado en decisiones tecnológicas rígidas, dependencias innecesarias o proyectos que no logran pasar de la prueba de concepto a producción.
Desbloquear implica, primero, contar con una plataforma consistente para desarrollar, desplegar y operar aplicaciones y modelos de IA en los entornos que cada organización requiera: en infraestructura propia, nube pública, nube privada, en el borde o en una combinación de todos ellos. Segundo, significa poder elegir los modelos, las herramientas y los proveedores más adecuados para cada caso de uso, manteniendo la gobernanza y el control.
La IA no debería obligar a las empresas a renunciar a su flexibilidad. La oportunidad está en crear una base abierta y estandarizada que permita innovar con rapidez, pero también con seguridad, trazabilidad y capacidad de escalar.
-Soberanía digital, seguridad e IA aparecen como la tríada central del Summit. ¿Cómo se traduce eso en decisiones de arquitectura y compra para empresas chilenas, especialmente en sectores regulados como banca, retail o energía?
Esta tríada se traduce en preguntas muy concretas: dónde residen los datos, quién puede acceder a ellos, cómo se protegen, qué trazabilidad existe sobre los modelos y aplicaciones, y qué capacidad tiene la empresa de mover o evolucionar sus cargas sin una dependencia excesiva de una única plataforma.
Para sectores regulados, una arquitectura de IA debe diseñarse desde el inicio con seguridad y gobernanza integradas, no añadidas al final. Eso incluye automatizar controles, gestionar identidades y accesos, proteger la cadena de suministro de software, mantener políticas consistentes entre entornos y contar con visibilidad sobre los componentes que forman parte de las aplicaciones.
Desde la perspectiva de compra, las empresas buscan cada vez más plataformas interoperables, con estándares abiertos y soporte empresarial. No se trata de elegir entre innovación o control: se trata de construir una arquitectura que permita innovar en IA sin comprometer la continuidad operacional, el cumplimiento, ni la soberanía sobre datos y procesos críticos.
-Entendemos que Lightwell será protagonista del encuentro. ¿Podría explicarnos en términos sencillos qué hace esta solución y por qué es tan relevante?
Lightwell es una iniciativa de Red Hat e IBM orientada a reforzar la seguridad de la cadena de suministro de software open source. En términos simples, ayuda a las organizaciones a identificar dependencias de código abierto vulnerables y a acceder a correcciones y mitigaciones validadas, firmadas y diseñadas para integrarse a sus procesos de desarrollo y operación.
Esto es especialmente relevante porque una aplicación moderna no se construye desde cero: integra múltiples bibliotecas, componentes, contenedores y dependencias de terceros. Cuando aparece una vulnerabilidad, actualizar una pieza de software no siempre es sencillo; una actualización completa puede generar incompatibilidades, afectar certificaciones o introducir riesgos en sistemas productivos.
Lightwell busca resolver esa tensión entre velocidad y estabilidad. Su enfoque permite avanzar desde la detección de una vulnerabilidad hacia una remediación más segura, con parches y mitigaciones que pueden incorporarse a los flujos de construcción existentes. Es una evolución del modelo de mantenimiento empresarial de Red Hat para ampliar la protección de dependencias open source más allá de su portafolio tradicional.
-¿Qué se espera de los casos de éxito que veremos en el encuentro?
Esperamos mostrar experiencias reales de organizaciones que están utilizando tecnologías abiertas para responder a desafíos concretos de negocio: modernizar aplicaciones, automatizar operaciones, fortalecer la resiliencia, habilitar nuevos servicios digitales y sentar bases confiables para la adopción de IA.
El valor de estos casos no está solo en la tecnología, sino en la posibilidad de conocer decisiones, aprendizajes y resultados desde la experiencia práctica. La agenda de Santiago contempla espacios con participación de clientes y actores del ecosistema, junto con demostraciones de producto, sesiones técnicas y conversaciones con especialistas de Red Hat.
Queremos que quienes asistan salgan con una visión más clara de cómo llevar estas capacidades a su propia organización, entendiendo que cada transformación tiene su propio ritmo, contexto regulatorio y prioridades de negocio.
– ¿Qué respuesta le daría a un CFO escéptico que ve el open source como riesgo operativo o de seguridad, más que como ventaja competitiva?
Efectivamente, la conversación correcta con un CFO gira en torno a cómo reducir riesgo, aumentar la eficiencia y sostener la innovación en el tiempo. Frente a esto, el open source empresarial no es sinónimo de implementar componentes sin control ni respaldo.
El modelo de Red Hat combina la innovación abierta con soporte, actualizaciones, gestión del ciclo de vida, seguridad y responsabilidad clara para operar entornos críticos.
Para un CFO, este valor se resume en tres dimensiones: menor dependencia de proveedores, mayor eficiencia operacional e innovación con control. Así, el open source empresarial transforma la flexibilidad en una ventaja competitiva. La pregunta no es solo si la empresa puede innovar más rápido, sino si puede hacerlo con la seguridad, estabilidad y control que exige el negocio a escala.





















