Los sistemas frontales de este invierno dejaron una imagen repetida en distintas regiones del país: hogares sin electricidad durante horas, familias cocinando con lo que tenían a mano y linternas que simplemente no encendieron cuando más se necesitaban.
Cada episodio vuelve a instalar la misma pregunta: ¿está realmente preparado el hogar para enfrentar una emergencia? En Chile, donde las lluvias intensas, los terremotos y los cortes de suministro forman parte de la realidad, especialistas coinciden en que un kit de emergencia no debería armarse cuando se anuncia un temporal, sino mantenerse listo durante todo el año.
«Muchas personas revisan su kit recién cuando comienza a llover o cuando ocurre un corte de energía. Lo recomendable es hacer esa revisión con anticipación, comprobar que los equipos funcionen y reemplazar los productos que ya cumplieron su vida útil», señala Constanza Lewin, gerenta de Marketing de ENKO, empresa chilena propietaria de la marca Ronson.
Lo que más suele faltar
Según la especialista, uno de los errores más frecuentes es concentrarse únicamente en el agua o los alimentos y dejar de lado elementos que permiten mantener cierta autonomía cuando falla el suministro eléctrico.
Entre los implementos que recomienda revisar periódicamente están:
– Agua potable y alimentos no perecibles.
– Linterna con pilas en buen estado o recargable.
– Radio portátil.
– Power bank cargado.
– Botiquín de primeros auxilios.
– Cocinilla portátil para uso exterior.
– Cartuchos de gas compatibles.
– Más de un encendedor certificado.
«Cuando la electricidad se corta por varias horas, muchas familias necesitan calentar agua o preparar alimentos. En ese momento es importante que los implementos hayan sido diseñados para ese uso y cuenten con las certificaciones correspondientes», explica.
La importancia de revisar el estado de los implementos
No basta con guardar un kit en un clóset durante años. Las pilas se descargan, los alimentos vencen y algunos productos pueden deteriorarse con el tiempo.
En el caso de los encendedores, la especialista recomienda verificar que cuenten con certificaciones internacionales como ISO 9994 para modelos de bolsillo e ISO 22702 para encendedores multipropósito.
«Son productos que muchas veces se compran sin prestar atención a su origen o calidad. Sin embargo, en una emergencia, cuando se utilizan para encender una cocinilla o una fuente de calor, contar con un producto certificado entrega mayores garantías de seguridad», explica Lewin.
También recuerda que las cocinillas portátiles nunca deben utilizarse al interior de viviendas sin ventilación, debido al riesgo de acumulación de monóxido de carbono, y que antes de cada uso es recomendable revisar las conexiones y el estado de los cartuchos de gas.
La experiencia de los últimos temporales volvió a demostrar que una emergencia no siempre avisa. Por eso, más que reaccionar cuando ya comenzó el corte de luz o la lluvia, los especialistas recomiendan convertir la revisión del kit de emergencia en un hábito periódico, especialmente durante los meses de invierno.



































