• El estadio de Universidad Católica cumple este 23 de agosto un año desde su apertura. CMPC, a través de Niuform, participó en su modernización desarrollando y suministrando soluciones de madera masiva, una experiencia que hoy también se está trasladando a proyectos de infraestructura pública como un cuartel de Bomberos y un centro de salud.

Santiago, 23 de agosto.-  Hace un año, Universidad Católica abrió oficialmente las puertas del Claro Arena. Entre los elementos que hoy distinguen su arquitectura hay vigas de madera de hasta 32 metros de largo y más de 6.000 piezas distribuidas en distintos sectores del recinto, una aplicación poco habitual para una obra deportiva de esta escala en Chile.

CMPC Maderas, a través de Niuform, participó en la modernización del estadio con el desarrollo y suministro de estas soluciones. En total, el proyecto incorporó más de 1.500 m³ de madera masiva, incluyendo 84 vigas principales y miles de piezas que forman parte de su estructura y fachada.

El proyecto permitió llevar la madera a dimensiones y exigencias distintas a las que tradicionalmente se asocian con este material. Sus piezas fueron fabricadas y mecanizadas previamente para llegar preparadas a la obra, trasladando parte importante del proceso constructivo a un entorno industrial y facilitando su posterior montaje.

Juan Pablo Pereira, gerente de Negocio Maderas de CMPC, afirmó que: “Lo más relevante que dejó el Claro Arena es que amplió el tipo de proyectos en los que hoy se piensa la madera. Después de una obra de esta escala, se abrió espacio para llevar estas soluciones a infraestructura que forma parte de la vida cotidiana, como lo estamos haciendo actualmente con centros de salud, establecimientos educacionales o cuarteles de bomberos. Para avanzar en esa dirección ha sido clave incorporar la madera desde las primeras etapas de diseño, ya que permite concebir el proyecto desde el inicio en torno a sus capacidades estructurales y a una lógica de construcción industrializada, más eficiente y de rápida ejecución”.

Durante su primer año de funcionamiento, el recinto también obtuvo reconocimientos internacionales. A fines de 2025 recibió el Sustainability Delivered Award en los Stadium Business Design & Development Awards, que distingue proyectos de infraestructura deportiva por la incorporación de criterios de sostenibilidad desde su diseño hasta su operación. Meses después, el Claro Arena sumó un reconocimiento de especial relevancia para el mundo de la arquitectura: fue elegido Building of the Year 2026 en la categoría Arquitectura Deportiva por ArchDaily, la plataforma de arquitectura más visitada a nivel mundial. El premio, definido mediante la votación de su comunidad internacional, distinguió al estadio entre proyectos deportivos desarrollados en distintos países.

La madera llega a la infraestructura pública

La madera industrializada también está llegando a edificios de uso público. Uno de los casos más recientes se desarrolla en San Pedro de la Paz, Región del Biobío, donde se construye un nuevo cuartel de Bomberos que tendrá cerca del 80% de su estructura en madera.

Niuform suministrará 224 m³ de paneles CLT, grandes tableros fabricados a partir de capas de madera cruzadas entre sí, y otros 27 m³ de vigas de madera laminada GLT (varias láminas de madera unidas entre sí con adhesivos estructurales). También entregará apoyo técnico para el diseño de las conexiones de la estructura, con piezas que se fabrican previamente y llegan listas para ser montadas en obra.

El proyecto tiene una característica particular. Se trata de un edificio destinado precisamente a responder frente a incendios. En este tipo de construcciones, las dimensiones de los elementos de madera masiva permiten proyectar su comportamiento ante el fuego. Al exponerse a altas temperaturas, la superficie comienza a carbonizarse y esa capa protege durante un determinado tiempo el interior de la pieza, un comportamiento que puede ser considerado en el cálculo estructural.

“Estructuralmente un edificio tiene que responder a exigencias de seguridad, plazos, costos y funcionamiento. El cuartel de San Pedro de la Paz es un caso especialmente interesante porque obliga a poner esas capacidades a prueba en una infraestructura que operará las 24 horas y cuya función está directamente relacionada con el fuego. Que cerca del 80% de su construcción sea en madera permite mostrar, con un caso concreto, hasta dónde puede llegar hoy este sistema constructivo”, explicó Pereira.

Las obras del cuartel comenzaron a principios de 2026 y se espera que concluyan durante los primeros meses de 2027. El proyecto arquitectónico fue desarrollado por la Municipalidad de San Pedro de la Paz junto a la Universidad San Sebastián, con apoyo técnico de Niuform.

Otro ejemplo se desarrolla en Angol, donde el nuevo CESFAM Huequén incorpora madera laminada dentro de un sistema estructural que combina hormigón, acero y madera. Niuform participa con el suministro de vigas y otros elementos que serán utilizados principalmente en cubiertas y sectores de fachada del centro de salud.

Un estadio, un cuartel de Bomberos y un centro de salud responden a necesidades muy distintas, pero comparten un desafío. Son construcciones de uso intensivo que requieren materiales capaces de cumplir exigencias estructurales, de seguridad y de eficiencia durante su ejecución.

A un año de la apertura del Claro Arena, las grandes vigas que rodean sus tribunas siguen siendo una de las expresiones más visibles de esa transformación. Fuera del estadio, la misma tecnología comienza a ocupar espacio en edificios que forman parte de la vida cotidiana de las ciudades. 

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