El sector inmobiliario se está recuperando. Como Cámara Chilena de la Construcción acabamos de publicar el informe de venta de viviendas, el cual evidenció que 2025 tuvo un desempeño superior al de 2024.
Este repunte se explica principalmente por la ley de subsidio a la tasa, impactando la comercialización de viviendas de menos de 4.000 UF. A ello se suma la garantía FOGAES, que permitió reducir las exigencias de pie desde un 20% a un 10%. Esta normalización de las condiciones financieras ha contribuido, además, a una caída significativa de los desistimientos.
Estos son ejemplos concretos de cómo la política pública puede incidir de manera virtuosa en un sector clave de la economía.
Sin embargo, aún quedan desafíos críticos. El alto stock de viviendas de entrega inmediata, producto de la dificultad para vender, ha obligado a detener nuevos proyectos. Mientras, el precio de los inmuebles continúa al alza, explicado por los mayores costos de materiales, mayores plazos en aprobación de proyectos, nueva leyes laborales y nuevas exigencias técnico-normativas.
La nueva administración recibe un sector que comienza a retomar su rumbo, pero persisten brechas relevantes que deben abordarse para que vuelva a ser un motor de crecimiento y empleo.
Como desarrolladores, nuestra disposición para resolver estos nudos es total, especialmente en materia de ‘permisología’, donde las futuras autoridades han señalado tener particular interés.
Rodrigo Boetsch
Gerente General Corporativo
Empresas Boetsch




































