Con una nueva edición de Convergentes, CCU en el Arte renueva su apuesta por el talento joven del país. La muestra, curada por Victor Hugo Bravo, de la Facultad de Artes Visuales de la Universidad Finis Terrae, reúne obras de artistas recién egresados de escuelas de arte de todo Chile.
La muestra Convergentes 2026, presenta un espacio reflexivo que explora la recuperación de las materialidades, la restauración de los oficios y manualidades vinculadas a la biografía y los entornos cotidianos, y la construcción de una mirada geopolítica que sitúa el arte chileno y latinoamericano por sobre los códigos globalizantes.
El curador Victor Hugo Bravo explicó: «Esta exposición reúne propuestas que instalan un análisis y un código que escribe a través de su propia fisicalidad material, signos de un territorio que se distancia de los focos determinantes de la producción artística contemporánea. Aquí, las obras revierten sensibilidades y pulsiones hacia un habitar cotidiano, abordando entornos locales y validando la disidencia social y política como un valor recuperado y releído de la producción visual en Chile.»
Desde CCU en el Arte, su jefa Claudia Verdejo, se refiere a esta nueva versión de la muestra como “una confirmación del compromiso de CCU en el Arte con las nuevas generaciones de artistas chilenas y chilenos. Esta exposición es una plataforma única para que los recién egresados de nuestras escuelas de arte dialoguen con el público y con las problemáticas de su tiempo, desde la materialidad y los oficios hasta las preguntas por el territorio y la identidad. Para nosotros es fundamental seguir ofreciendo un espacio donde el arte contemporáneo se encuentre con la comunidad.»
LO QUE HABLAN Y HABITAN LOS NUEVOS AUTORES
En Convergentes, los artistas seleccionados construyen sus obras desde una doble condición: aquello que hablan (los temas, preguntas y tensiones que enuncian) y aquello que habitan (los territorios, oficios y materialidades desde donde crean). Así, por ejemplo, el Colectivo Operarios (Balmaceda Arte Joven) presenta una instalación escultórica que reflexiona sobre el habitar doméstico y la memoria de los objetos, mientras Sara Rey Olivares (PUCV) explora la geometría y la luz a través de esculturas en acrílico con corte láser. Roberto Muñoz Morales (UCT) presenta una instalación sonora que vincula el paisaje y los signos vitales, y Marcela Acuña (UNIACC) desarrolla una gran instalación textil que aborda la fragilidad y la contención. Mateo Cereceda (UPLA) trabaja el objeto y la corriente eléctrica como metáfora de los flujos contemporáneos, y Cristian Vázquez Puga (UPLA) interviene el espacio exterior con esculturas en madera que dialogan con la arquitectura.